Las fuerzas del régimen sirio han abierto esta mañana el fuego sobre
el campo de refugiados de Kilis, ubicado en tierra de nadie en la
frontera turco-siria. Un diplomático turco ha indicado que dos
refugiados sirios y un traductor turco resultaron heridos en el ataque,
que se produjo a pocas horas de la entrada en vigor del alto el fuego
negociado por el enviado especial de la ONU para Siria, Kofi Annan.
Según relató a este diario uno de los residentes del campo, el ataque
se produjo esta mañana y ha dejado varios heridos y acabado con la vida
de seis refugiados. Según su testimonio, las fuerzas de seguridad que
vigilan el campo escaparon durante el ataque, dejando a los habitantes
del campo, la mayoría mujeres, ancianos y niños, bajo el fuego del
Ejército sirio.
El megacampo de Kilis tiene capacidad para 20.000 personas. El
Gobierno turco tiene previsto desplazar ahí mañana a 18.000 refugiados
actualmente instalados en Hatay. En días anteriores sus residentes se
habían quejado de ver aviones del ejercito sirio bombardear poblaciones
sirias a escasos kilómetros del campo.
Aunque el campo se encuentra en tierra de nadie, supone un ataque a
una instalación gestionada por Turquía y por la Media Luna Roja, lo que
podría acarrear una fuerte respuesta por parte del ejecutivo de Ankara.
Erdogan ya había advertido este fin de semana que "Turquía tomará sus
propias medidas tras el 10 de abril", si Asad no cumple con el alto al
fuego.
El ataque se produce en vísperas de que Annan y los senadores
estadounidenses John McCain y Joe Lieberman empiecen una visita a los
campos de refugiados. Annan tiene previsto visitar mañana los campos
turcos antes de poner rumbo a Teherán, donde le esperan el miércoles. La
escalada de violencia en Siria ha hecho que el número de refugiados
aumente en 4.000 en tan solo una semana.
En caso de fracasar el plan de Annan, teóricamente aceptado por
Damasco pero no aplicado hasta ahora, Turquía está dispuesta a
establecer dentro de Siria "zonas colchón", en las que el Ejército turco
protegería a los civiles, asegura hoy el diario Milliyet.
De acuerdo a fuentes del Gobierno en Ankara, Turquía lanzaría una
operación para establecer zonas seguras en el país vecino una vez que el
número de refugiados sirios alcanzara los 50.000.
Otro desencadenante serían masacres cometidas en Alepo, la segunda
ciudad siria, de 3 millones de habitantes, centro comercial del país y
situado a apenas 45 kilómetros de la frontera turca.
Actualmente, el número de sirios acogidos en los campamentos turcos
llega a los 25.000, y la llegada de refugiados se ha intensificado en
los últimos días.
Tanto John McCain, senador republicano, como Joe Lieberman, senador
independiente cercano a los demócratas, serán recibidos hoy por el
presidente turco, Abdullah Gul.
Fuente: http://elpais.com/

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